Arquitectura

Planes para una ciudad resiliente

Rahul Mehrotra

El arquitecto y director de la Escuela de Diseño de la Universidad de Harvard, Rahul Mehrotra, estaba en Chile cuando se desató el incendio de Valparaíso. Autoridad mundial en planificación urbana, entrega consejos para la reconstrucción. “Lo primero es no romper la ecología social de las comunidades donde todos dependen de todos y existe una fuerte relación de arraigo con el territorio”, dice.

Rahul Mehrotra es el arquitecto más influyente de la India y hoy dirige la Escuela de Diseño de Harvard, donde lidera líneas de investigación relacionadas con el diseño y la planificación de ciudades, una actividad que además desarrolla desde su oficina profesional desde Bombay. Visitó Chile hace unos días, invitado por Centro Rockefeller de Estudios Latinoamericanos de Harvard, como parte de una iniciativa llamada ARTS@DRCLAS Overseas Harvard Faculty Series, que busca traer profesores a la región para que participen en proyectos con instituciones locales, que en esta ocasión fueron la Universidad del Desarrollo y la UAI. (más…)

Anuncios

Si tienes talento, no lo uses para llegar más lejos: entrevista a Alejandro Aravena

Anatxu Zabalbeascoa  15 ABR 2012  –  Diario El País

 Cuando Alejandro Aravena (Santiago de Chile, 1967) estudiaba arquitectura, su país era una dictadura a la que llegaba poca información. Entre ese poco, conoció la obra del arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura, a quien, varias décadas después, un jurado del que Aravena formaba parte le concedió el último Premio Pritzker. Tras firmar numerosas facultades en la Universidad Católica de Chile y dos edificios en la de Austin (EE UU), Aravena se empeñó en relanzar las viviendas “incrementales”, las que crecen con las necesidades y posibilidades de sus dueños, y con su estudio, Elemental, colaboró en la reconstrucción de Constitución, la ciudad asolada por el terremoto de 2010. Su capacidad para trabajar desde la escasez le ha convertido en uno de los arquitectos del momento.

(más…)

Entrevista a Lucien Kroll: “Es más importante ser contemporáneo que moderno”

Por Carlos Verdaguer
Valencia (España), julio de 1998 [1].

Adalid de la participación de los usuarios en el diseño y pionero en el uso del ordenador en el estudio, el arquitecto belga Lucien Kroll ha sido uno de los invitados al congreso La arquitectura y las ciudades en el siglo XXI celebrado en Valencia a principios de julio.
Organizado por la UNESCO y la Fundación Valencia III Milenio, el encuentro ha coincidido con la inauguración del recién terminado Palacio de Congresos de Norman Foster. Paralelamente al evento, en el que también han intervenido como ponentes el propio Foster, Dominique Perrault, Ricardo Porro, Itsuko Hasegawa, Carlos Ferrater, Antonio Cruz y Eduardo Mangada, entre otros, se ha organizado una exposición de maquetas originales de los 13 edificios más representativos de la última mitad de siglo.Casi todos los temas recurrentes en el debate arquitectónico actual han encontrado su hueco en el programa y tal vez ha sido precisamente esta voluntad casi ecuménica la que ha bloqueado un debate que, habida cuenta la diversidad de tendencias entre los participantes, se prometía más animado.
En todo caso, no es a Lucien Kroll (Bruselas, 1927) a quien se puede culpar de esta falsa armonía. Convencido del valor enriquecedor de la polémica, comenzó su intervención felicitando a Foster por “este magnífico edificio del siglo XIX“, donde se estaba celebrando la conferencia.

Pregunta. Imagino que es usted consciente de que seguir defendiendo la participación es ir contra corriente.

Respuesta. Sí, es cierto. Sin embargo, yo no voy a contracorriente más que de los arquitectos, son ellos quienes van a contracorriente de todo el mundo… Y no son más que un escaso millón en todo el planeta. ¿Qué importancia tienen más allá de la corporativa?
A este respecto, me parece admirable que se haya decretado en este congreso que existían trece monumentos: se trata de un sufragio universal basado en los metros cuadrados de cuatricromía, supongo. Las verdaderas obras maestras serían tal vez las ciudades espontáneas de Pakistán o de México, que, en sus circunstancias dramáticas, han conseguido crear una armonía extraordinaria a base de capacidad de adaptación. En cualquier caso, yo no sé nada con total seguridad… Lo único que puedo elucidar de la arquitectura llamada moderna es que ya empieza a pudrirse un poco: está a punto de perecer, hay que transformarla urgentemente. Por supuesto, siempre se la puede modificar añadiéndole un poco de cosmética posmoderna o de cualquier otro estilo. Esto es ya mucho mejor que esas grandes máquinas que se utilizan y desechan a la misma velocidad y que nadie ha llegado a amar realmente, ni siquiera los arquitectos que las han diseñado y que no las han habitado nunca. Se la puede cambiar disfrazándola de arquitectura antigua, de falso romano o de falso griego y hay veces que incluso queda muy bonita y conmovedora. Al fin y al cabo, León Krier es un magnífico dibujante… También se puede recurrir a la cosmética Walt Disney, lo cual puede ser ciertamente una enseñanza de gran utilidad en arquitectura.
¿Y Gehry? Sí, posee “virtudes de arquitectura” realmente notables, por mucho que esté poco vinculado, poco imbuido del paisaje geográfico o cultural, poco en connivencia con lo vivido localmente, pero su arquitectura es muy bella.
Sin embargo, yo sigo creyendo que acercándose a las personas, estando con ellas (sin considerarnos diferentes de ellos), entendiéndolas, escuchándolas (no hace falta ni siquiera preguntarles, pues nunca les cuesta hablar), se aprende mucho, a condición de ponerse en “estado receptivo”, pues se trata de entenderles y comprenderles honestamente, y no de oir sólo lo que se quiere oir… Y si se consiguieran captar las formas personales de habitar y se aprendiera a organizarlas respetándolas como si se tratara de una cultura infinitamente preciosa, se encontrarían formas y arquitecturas nuevas y auténticas. Es así como pueden llegar a realizarse proyectos de arquitectura coherentes pero más complejos de lo que el ego del arquitecto oficial desea…
Porque la “gente” no es una masa informe, limitada de por sí, se trata más de un movimiento que de un grupo cerrado. Reacciona de forma viva, al contrario que los esquemas estériles y abstractos que nos vemos obligados a inventar para darnos importancia. Utilizando como elemento de composición esta diversidad, tal vez consigamos que lentamente se cree un verdadero tejido urbano. En caso contrario, sólo podemos aspirar a crear aparcamientos de lujo…
Espontáneamente, la complejidad se convierte en expresión indispensable de la diversidad: la repetición distraída de elementos muertos es algo criminal. Podemos combatirla con todos los instrumentos técnicos, económicos y racionales recientemente desarrollados. Y además, no cuesta nada.
(más…)

El maestro guarnicionero. Adolf Loos

Érase una vez un maestro guarnicionero, un maestro hábil y bueno. Hacía sillas de montar con una forma tal que en nada recordaban a las de pasados siglos. Ni a las turcas o japonesas.

Es decir, sillas de montar modernas. Pero él no lo sabía. Sólo sabía que hacía sillas de montar. Tan bien como le era posible.

Llegó a la ciudad un curioso movimiento. Se llamaba Secession.

Pedía que sólo se produjeran artículos de consumo modernos.

Cuando el maestro guarnicionero oyó esto, cogió una de sus mejores sillas y se fue con ella a ver a un dirigente de la Secession.

Y le dijo: «Señor profesor —ya que el hombre interpelado lo era, pues los dirigentes de este movimiento fueron nombrados enseguida profesores—, ¡señor profesor!, he oído hablar de sus Pretensiones. Yo también soy un hombre moderno. A mí también me gustaría trabajar de acuerdo con lo que es moderno. Dígame usted: esta silla de montar, ¿es moderna

El catedrático observó la silla y dirigió al maestro un largo discurso del que solamente distinguió las palabras arte y artesanía, individualidad, moderna, Hermann Bahr Ruskin, artes aplicadas, etc., etc. Pero el resultado fue: No, esta silla no es una silla de montar moderna.

El maestro se marchó de allí avergonzado. Y pensó, trabajó, y volvió a pensar. Pero a pesar de que se esforzaba mucho en cumplir las pretensiones del profesor sacaba siempre el mismo Modelo de silla de montar.

Afligido, se fue otra vez a ver al profesor. Le contó su pena.

El profesor observó los intentos que había realizado el maestro y le dijo: «Querido maestro, usted no tiene fantasía“. Sí, sí, era esto. Evidentemente, él no tenía fantasía. ¡Fantasía! Pero no sabía que en la actualidad fuera precisa para hacer sillas de montar.

Si la hubiese tenido, seguramente se habría hecho pintor o escultor. Escritor o compositor. Pero el profesor le dijo: «Venga mañana otra vez. Estamos aquí para fomentar la industria y fecundarla con ideas nuevas. Quiero ver lo que puede hacerse por usted».

Y en su clase, propuso el siguiente concurso: Un proyecto de silla de montar.

Al día siguiente, llegó el maestro guarnicionero.

El profesor pudo enseñarle 49 proyectos de sillas de. Montar. Sólo tenía 44 alumnos, pero cinco proyectos los había hecho él. Tenían que pasar a estudio por su interés. Durante largo rato miró el maestro los dibujos y sus ojos se iban aclarando cada vez más. Luego dijo: «Señor profesor, si yo supiera tan poco de cabalgar, de caballos, de la piel y del trabajo de ésta como ellos, también tendría fantasía».

Y vive feliz y contento.

Y hace sillas de montar, ¿modernas?

Lo ignora. Sillas de montar.

En ornamento y delito. Colección Arquitectura y Critica. G. G.
Segunda edición. 1980. Barcelona, España. Pág. 90.

Un Monstruo se sentó en la ciudad – Arquitecto Renato Vivaldi Tesser

Habìa terminado hacìa poco la Ley de Puerto Libre para Chiloé. Eran los años sesenta.

El gobierno central promulgò entonces la Ley 889 que bonificaba las construcciones e inversiones con un 25% de su valor. Era el 1975. Como el valor de la construcciòn en Chiloé era menor que el establecido por los paràmetros gobernativos, aquel porcentaje resultaba mucho mayor y, en el caso de la autoconstrucciòn (la mayorìa de los casos) significaba una bonificaciòn de casi el 100% de la habitaciòn. (más…)

Ralph Erskine: la llama no se extingue

Carlos Verdaguer Viana-Cárdenas
Madrid (España), abril de 2005.

No cabe mejor constatación sobre el autismo que aqueja desde hace décadas al mundo de la élite mediática arquitectónica que el hecho de que Ralph Erskine haya muerto el 16 de marzo pasado a los 91 años sin haber recibido el Premio Pritzker, supuestamente el más prestigioso al que haya podido aspirar nunca un arquitecto vivo. Un premio joven, por cierto, creado en 1979 cuando Erskine ya había demostrado con creces ser una de las figuras más interesantes de la arquitectura del siglo XX. Claro que tal vez sea precisamente su manifiesta ceguera ocasional lo que coloca por fin al Pritzker a la altura de sus hermanos mayores en otras lides como son el Nobel y el Oscar, ya tópicamente famosos por los estruendosos olvidos que han ido minando paulatinamente su fatigoso prestigio. Por otra parte, se puede decir también que a la élite arquitectónica le ocurre cada vez más como al finado Juan Pablo II en estos tiempos descreídos: casi todo el mundo católico reconocía su autoridad y su carisma, especialmente los jóvenes congregantes, pero sólo los más incautos de ellos se sentían inclinados a seguir a pie juntillas sus rancios preceptos sexuales, en este caso estéticos. (más…)

A los estudiantes de arquitectura de la Universidad de Valparaíso (Pablo Mondragón – 1981)

La suspensión del examen de un Proyecto de Título durante su realización, la suspensión del juicio por parte del tribunal y la exigencia de complementarlo con un estudio relativo a su realización material, ha provocado, en los más ávidos estudiantes de esta Escuela, el nacimiento de dudas e inquietudes. 0 mejor dicho, las ha reanimado, ya que no son otras que el preguntarse por su propia razón de ser, por el sentido de ser estudiantes de arquitectura. Y dudas e inquietudes generan inseguridad, incluso temores. (más…)

Habitar la noche : Hans Scharoun y la casa unifamiliar como vehículo de exploración

Tesis de Rafael Guridi García. Director Dr. Emilio Tuñon.

La presencia e importancia del contexto ha venido constituyendo un debate constante en la historiografía arquitectónica contemporánea. Relegado a una limitada serie de datos precisos de partida por la modernidad más ortodoxa —que prefería operar sobre códigos abstractos, derivados de principios universales racionales— su campo de actuación ha venido siendo ampliado en sucesivas revisiones a lo largo del siglo anterior hasta abarcar lugares tan difusos como el territorio, la historia o la memoria del lugar. (más…)

La Arquitectura del siglo XX como culto

Si bien la primera vez que leí este texto me pareció algo ingenuo, exagerado e hilarante, con el tiempo y a la luz de la arquitectura del último tiempo le he encontrado cierto sentido. Expongo extracto del capítulo 7 de “ANTI-ARCHITECTURE AND DECONSTRUCTION”, de Nikos Salingaros, Christopher Alexander, Brian Hanson, Michael Mehaffy, y Terry M. Mikiten, publicado en inglés por Umbau-Verlag, Beckmannstrasse 24, D-42659 Solingen, Alemania, 2004.


La Arquitectura del siglo XX como culto

1. INTRODUCCIÓN.

He encontrado, para mi sorpresa, que los arquitectos no están interesados en las leyes de la arquitectura. Ellos prefieren diseñar edificios basándose en la moda artística y en aspectos filosóficos efímeros. La misma reacción fue la que llevo a mis distinguidos colegas, Christopher Alexander y Léon Krier, a reformar la arquitectura como disciplina. Otro reciente intento fue iniciado por el Príncipe Carlos, quien a pesar de tener una gran mayoría del público Británico a favor de su visión humana de la arquitectura, sus esfuerzos han resultado en vano. (más…)

El Arca de Shanghai

Paisaje del río durante el festival Ching-Ming (detalle), museo de Shanghai

Por Ernesto Semán

Fundación Para el Desarrollo del Sur Argentino (FUNDeSUR)

Shanghai se está hundiendo. Literalmente, la ciudad está cada vez más abajo, mucho más abajo. Se hunde a un promedio de un poco más de un centímetro por año, pero en el 2002 se hundió 2,5 centímetros, lo que se entiende con sólo ver una foto de la zona del Pudong de hace 25 años, casi un arrozal, y ver la misma zona hoy, con algunos de los rascacielos más altos y modernos del mundo. Aunque las razones del hundimiento prematuro de Shanghai no están sólo en todo lo que se construye hacia arriba, sino en todo lo que se saca de abajo para que sobrevivan los que están arriba: el Shanghai Geological Research Institute dice que el grueso de la culpa la tiene la sobreexplotación de las reservas de agua que corren debajo de la ciudad. (más…)